Si me miraras a los ojos y me vieras como yo te veo, si me tomarás en cuenta cómo yo te tomo, si me vieras como algo tuyo como yo veo, ¿En qué falle? ¿Que hice mal para merecer una miserias de compañía? Creo que sé la respuesta; soy demasiado mujer para vos, no tuviste el valor de quedarte conmigo, por miedo, por suponer para vos, que soy inalcanzable, te falto gusto, te falto autoestima, te falto amor, te falto comprensión, te faltaron tantas cosas que hoy analizo y digo que no tuviste el valor de decirme que solo era algo pasajero, te llenaste la boca de mucho y lo que veo no es nada, es una pena, porque perdiste una mujer maravillosa y voy hacer lo que leí por ahí; “te dejaré morir lentamente en mi mente, sin nombrarte, sin llamarte, sin escribirte, sin buscarte”

Joaquin Sabina.

Te quise querer pero fuisteis un cobarde, de no saber cómo compartir con una mujer brillante, tuviste miedos de no creer estar a mí alcance, pero lo que no soporté fue tu hipocresía, de un cariño poco brillante, donde solo era un deseo carnal y no tienes ni la menor idea de lo que puede ser pasional, es triste, quise querer pero me di cuenta que la horma de tu zapato me queda demasiada pequeña, porque soy una mujer que no tiene miedo a vivir, ni mucho menos a ser lastimada; se que me terminarán lastimando pero vuelvo a tener el coraje de volver a creer, a confiar, amar, sentir y gozar porque de eso se trata la vida, de saber tomarle el gusto a la vuelta.

Te quería querer de verdad, como me enseñó mi mamá a ser transparente como el agua y sobre todo saber que sin mi agua mueres de sequía, conocer que soy un mineral imprescindible para el motor de muchas vidas, mi mamá me enseñó tanta cosas que ahora que lo pienso no las quiero compartir contigo, porque mi madre me enseñó lo lindo del amor, no llegará cualquier pelado a cambiarme mi historia y vivo mi vida sabiendo que todo termina y que sufriré tarde o temprano pero eso es parte de la vida.