Ya que me gusta escribir por distracción, por desahogo y por pasión, me tomado la tarea de dedicarle tiempo a lo que me gusta y que me libera, no es fácil porque no siempre estoy con la inspiración, pero haré mi mayor esfuerzo.

¿Por qué el repentino cambio en mí?, ¿por qué me quede callada al tomar mi decisión?, ¿por qué solo a pocos les comente mi cambio? que quiero hacer de mí para la vida, todo recae en un acto de amor que quiero dar, un  objetivo que quiero cumplir y no quiero la opinión de nadie, porque las personas siempre hablan de más, siempre están metiéndose más de la cuenta, porque  muchos no te entienden, otros te ven como loco y ridículo, por eso tome la decisión de callar, pero soy una persona social, tarde o temprano tenía que hablar.

Todo comenzó el primero de diciembre de este año, yo siempre me considerado una persona que aprecia mucho a los animales, observar cualquier especie, animal, roba totalmente mí atención, desde muy pequeña recogí perritos de la calle, di de comer a gatitos desamparados, cuide palomas heridas y siempre tuve la dicha,  por cuestiones de la vida, siempre había un animalito que necesitaba de mi  ayuda y siempre me puse a su disposición.

Para mí los animales son arte que se ve de largo y no se les hace daño; cuando me encuentro una vaca, para mí es algo que me deja inmóvil, observándola, de pie a cabeza, lo divertidas que son, todas gorditas, cuando caminan con su manada, me emociona tomar una foto y llevármelo de recuerdo; los caballo son otros animales que admiro por su personalidad serena y seria ( bueno, así noto yo su personalidad) sufro mucho cuando los veo ser explotados en mi país, soy de Nicaragua, tener un caballo en la ciudad, es un método de transporte, también carga para la población mas necesitada, es triste ver como en sus carretas les monten grandes cantidades de materiales de construcción, montañas de basura, son utilizados como vehículo de carga, es una lástima.

Los cerdos siempre los veo con amor, cuando ando por las calles de Managua que por lo general en mi cultura se acostumbra a maltratar a los animales vendiéndolos, sacando el mayor provecho de ellos; en temporadas de diciembre abunda más esta actividad, ahí se verá como venden cerdos bebes, gallinas que son amarradas de sus patas con otras gallinas más, llevándolas boca abajo, garrobos vivos para luego proceder a su muerte, chompipe o pavos, es una lástima que solo sean visto como alimento, es triste, tenemos que ser crueles, insensatos con almas que no pueden defenderse,  que no tienen voz, donde no hay respeto hacia ellos.

Yo soy una persona que no quiere ver a los animales como mi alimento, como un método de economía, es por eso que desde el primero de este mes de diciembre, tome la decisión de no comerme a mis amigos; los animales, ellos son seres con sentimientos, que sufren como nosotros, imagínate tener que caminar o dirigirte al lugar donde te van a matar, es un proceso duro, ellos sienten cuando les toca su momento, ellos saben cuando llegara su fin, yo he visto como mueren de miedo cuando están cerca de su verdugo.

Lo hago por amor, no por salud, no por estética, lo hago por ellos, alguien me dijo que siempre mataran a los animales y que mi esfuerzo no servirá de nada, yo estoy consciente de eso y es triste, pero al menos no quiero formar parte de las personas que pagan por la vida de un ser, que a costillas de su dolor, comeré yo, puedo decir orgullosamente que no les hago daño; es cuestión de empatía, quiero respetar su vida, no vengo hacer que las personas dejen de comer carne, eso no me corresponde, eso va con la integridad de cada quien, por eso somos seres libres, pero si yo soy libre, porque mi amigos, los animales no lo pueden ser.

Me siento feliz con el simple hecho de decir soy una persona que no hace daño, pero sé que así como yo pienso y actuó, hay muchísimas personas, que tenemos corazón de oro, que amamos a los animales y no queremos llenar nuestra mesa de sangre, sangre de almas inocentes.