Llega de repente, golpea tu rutina, juega con tu mente, hasta que pierdes la batalla y caes en el amor, de pronto todo empieza a cambiar, te ves más feliz, más positiva, ves la vida de una forma linda, tu mente trabaja más, recordando los momentos junto y extrañando mas su compañía, pasas mas tiempo distraído, siendo torpe por la ilusión que ha llegado a tu vida.

En lo personal dudo de tal felicidad y se me hace increíble saber que conocí a alguien agradable para mí, los días son maravillosos, te vuelves mas sentimental pero en el buen sentido, tus noches se vuelven ríos de pensamientos en esa persona, no aguantas las horas para verlo, abrazarlo y sentir esa paz mental y física.

Sentirte querido por alguien, sentir que el tiempo ha pasado y se necesitan, ya no te interesa nadie mas que esa persona, te vuelves amable, te brillan los ojos, te sientes de maravillas, todo es luz y color, te sientes completo, es tan poderoso el amor que hace muchos cambios en tu vida, para bien pero con el tiempo las cosas cambias.

Todo es felicidad por un tiempo, luego llegan los problemas, lo toxico, la impaciencia, los celos, las inseguridades, la costumbre, la cotidianidad, día con día el amor se vuelve habitual, ya se va perdiendo la magia, es ahí donde todo se vuelve complicado, pesado y a la primera pelea cuesta más, entendernos, tener respeto, paciencia y amor como la primera vez juntos, el amor se va perdiendo, empieza el estrés, comienza aburrirte y lo que sospechaba de infidelidad se convierte en un problema, se rompe y se acaba.

Llegan días oscuros, tu mente no deja de maquinar recuerdos en esa persona, empieza a extrañar, a sufrir, a sentir las horas largas y lo que más quisieras que el tiempo volara, duele tanto, todo te trae recuerdo, cometes errores, vuelves a buscar a esa persona, todo se hace dificl y lo que en algún momento fue felicidad inexplicable se convierte en sufrimiento constante.