No hay cosa mas placentera, más divina, más excitante, más conmovedora, más gratificante, más alocado, más apasionado que una historia de amor, sea cual sea, los que se aventuran, los desgraciados que no pueden estar juntos, los apasionados, los románticos, los trágicos, los que luchan contra todos para estar juntos, sea cual se la trama de la historia, a mi me trasmite una paz, una felicidad inexplicable, me hace soñar en castillos, quedo perpleja leyendo cada parrafo, admirando cada letra del momento del clímax, es fascinante para mí, me llena de vitalidad para ser honesta es una etapa de mi vida que me a costado reconocer, soy romántica sueño con los amores a la antigua, es un sueño para mí.

No hay mejor placer que leer esas novelas de amores que hasta me ponen la piel de gallina, esos besos, esos detalles, cada palabra, me va enamorando de la historia y siento tan real, mi imaginación vuela al leer esas tan entretenidas historias que llena de color mi alma.

Para mí no hay nada mas divertido, que empezar a leer y sumergirme a ese mar de emocione, vivo y siento lo que el personaje me cuenta, no me he dado la tarea de leer a Mario Benedetti pero debe ser unos de los placeres mas exquisitos, leer esas piezas románticas, que lo voy hacer, pero leo tantas cosas que no me permito leer nada hasta que acabe el libro que me he comprometido a terminar.

Ame y amo demasiado la novela de Mario Vargas Llosa, titulada “Travesuras de la niña mala”, que novela para enviciarme, me tenia obsesionada la trama, como todo se iba relatando me tenia anestesiada, cada punto y coma los fui disfrutando, como un niño cuando le dan su chocolate o le consciente cualquier antojo, capricho así me sentía, libre amada, feliz, absurdo sentir cosas tan grandes cuando la acción mas sencilla que realizo es leer, pero esa novela cambio mi vida.

Es tan grande el amor que le tengo a mi cohconada de historias de amor que creo que por eso ni novio tengo o me va mal, soy demasiado soñadora, me desvivo, me entrego demasiado creyendo que vivo una novela o película, por eso me quiero dedicar a la escritura, una actividad muy gratificante es ahí donde puedo ser soñadora, exagerada, ilusionada, demasiado fuera de la realidad, donde soy libre de soñar lo que quiera, no hay limites solo mi mente me las permitirá, amo, amare y seguiré amando la literatura es un mundo maravilloso del cual no quiero salir, me ha regalado lo mas preciado la historias de amor.