Todas las personas necesitamos recrearnos, pasar tiempo de calidad con nuestros seres querido, nos ayuda aliviar el estrés, la tristeza o el aburrimiento, creo que no hay nada mejor que una buena compañía, con quién podamos hablar tonteras hasta que nos cansemos o nos de sueño. El éxtasis de sociabilizar.

Ayer sábado 13 de abril fui a ver un partido de fútbol a diriamba, yo soy de Nicaragua, diriamba es un departamemto, la ciudad es managua, estamos algo largo. Jugaban el cacique contra diriamgen, obvio yo le voy cacique, todo estuvo bien, linchamos a los del otro equipo, hubo peleas entre aficionados, un desastre entretenido.

Quedamos empatados, desanimados, decepcionados, lo dimos todos, quedé sin voz casi, de tanto gritarle a mí equipo, como es de esperar ya estábamos de gira para nuestra hogar, era recorrer 45min o 1 hora de camino, es largo y la calle super peligrosa, tiene muchas curvas y poca luz en sus calles o casi nada de luz, para rematar, la están reparando y sí no estás muy pendiente te pasas llevando algún postesito o de paso chocas, no hay nada de luz es una barbaridad, lo más probable un borracho se mata.

Andaba con mi hermano y un primo, la pase super, tome una cerveza, admire cada momento, me sentí muy plena, relajada, todo me parecía bien, comía todo lo que pasaba por mis narices, de chucherías no me puedo quejar, mi hermano anda mega borracho, él desde temprano andaba tomando por la emoción de su equipo. Bueno los planes eran ir a un bar de managua a seguir tomando, pero al final cada quien para su casa por que mi hermano con costo y con su alma podía.

Todo bien llegamos a casa , comimos, todo parecía haber acabado, pero mi persona estaba inquieta, quería más diversión, hablar más, tomar algo más, sentía que era muy temprano para que todo terminará. Tomé la grandiosa idea de robarme el carro (sí robarlo por que es de mi mamá y ella no me presta el carro de noche, tiene miedo que me pase algo, cosas de mamas) ella estaba dormida, mi hermano borracho quien podia contra mi estupendo plan, les escribí a mis amigos que pasaba por ellos en 5 min y así fue; los fui a recoger a los tres, en una fiestas pasadas nos había quedado una botella de licor, pues esa noche la meta era bajar esa botella de guaro que no era de nuestro gusto se licor, pero pues es lo que había.

Todo estuvo de maravilla, tomamos, platicamos, reímos, bailamos, comimos y todo eso en el parqueo de una gasolinera porque como era ya muy noche no podíamos entrar a otra casa hacer el relajo, todo bien a eso de las 2 de la mañana los fui a dejar, ya cansados, extasiados. Aclaró que no por algo alucinógeno, es ese placer de gozar, lo que nos tenía relajados y ya con sueño.

Cuando ya todos en sus casas, me fui a la mía algo preocupada que mi mamá me estuviera esperando, para darme una paliza que ni vuelvo por otra, al llegar quiero intentar abrir la puerta para meter el vehículo, me lleve el susto de la noche estaba enllavado, ENLLAVADO!! yo dije bueno soy mujer muerta, aquí quedé, adiós amigos, adiós salir, adios a todo lo maravilloso que me alegra.

Pues no me toco de otra que subirme al techo de mi casa, con el Jesús en la boca, que no muriera en el intento o peor aún que no despertar a los vecinos con el ruido, que no creyeran que era un ladrón, que mi mamá no se levantará por el ruido, que los perros no ladraran, mi corazón iba muy rápido, sólo pedía no caerme mientras hacía el intento, subí como pude, al estar arriba el techo, la primera fase del techo de mí casa está viejito, hace un estruendo que hasta por una hoja que cae, ahora yo arriba se imaginarán el tremendo escándalo que armo, sin mentir pase casi 30 min tratando de pasar suave para que creyeran que un gato ( que tonto creer que un gato haría tremendo ruido) ya estaba a mitad de camino cuando eso sale mi perra a ladrar desconsoladamente y mamá se despierta.

Yo moría, moría, sólo quería que nada de esto hubiera pasado, pero no podía evitarlo ya estaba embarrada de lodo, me tocaba limpiarme muy discretamente, espere un momento que todo se calmara, que mi perra dejará de ladrar, pero ella siempre lloraba de ansiedad y yo más aún, seguí esperando, hasta que dije sí no es ahora no es nunca, tengo que ser valiente, me tiré a la aventura y con mucha precisión buscaba como poner mis pies en los clavos del techo para no crear tanto ruido, fue duro muy difícil, tuve que buscar otra alternativa para bajarme, ya que mi perra no dejaba de ladrar y llorar. Lasopciones que tenía eran muy suicidas, así que me dije sí ya vali, ya vali. Me tiré de casi dos metros, obviamente mal herida quede pero al menos no se escuchó tanto ruido.

Temía que mi perra me desconociera y me mordiera como toda una ladrona, mi corazón ya le habían dado como tres paros, yo me hacía muerta, como pude, salí a la puerta, abrí el garage, meto el vehículo, me persino, rezó, que sea lo que Dios quiera, ya iba directo al baño a quitarme el maquillaje, cuando escucho la voz de mi mamá, me dio de todo en ese momento, abro la puerta y para mi susto.

Creyó que habíamos llegado a esa hora y que todo tranquilo, en ese momento dije gracias Dios padre, me has salvado, te debo una, al final quedé como una niña bien, a la mañana siguiente, levante a mí hermano que estaba borracho aún y le dije escuchame muy bien lo que te voy a decir que no lo repito dos veces, sí mamá pregunta a qué hora llegamos a la casa le decís que a las 3 y que nos fuimos a tomar con unos amigos de lo contrario conmigo vas a tener problema, entendistes!!

Soy muy cariñosa con mi hermano es una relación muy grata entre nosotros y pues lo quiero mucho así tenía que hacerlo sí aún quería que le cubriera sus cochinadas.

Mi travesura fue un éxito puedo decir que ya estoy preparada para todo, que se venga lo que venga que yo ya me gradué en supervivencia.